Todos sabemos que ser rico y de derechas es bastante lógico, tienes unos privilegios irrenunciables que debes mantener y que te han sido concedidos por un ser superior que te adora, pero ¿por qué un trabajador sin un duro se hace de derechas?

Vamos a intentar explicarlo en 15 simples razones:

  1. La pasta: Si los ricos son de derechas, entonces ser de derechas me hará rico (mágicamente), y ser rico me permite conseguir lo que me de la gana. Así que vamos a ir allanando el camino, para que cuando sea el multimillonario dueño de mi propia empresa lo tenga todo más fácil, ¡¡¡despido barato ya!!!

    Éste razonamiento tiene interesantes ramificaciones, provenientes de la idealización del dinero y el propio egoísmo: "¿Por qué voy a pagar yo la sanidad de ese, que es un debilucho y sale medio desnudo a la calle en invierno? Que se la pague él!" "¿Políticas sociales? No quiero que mantengan a esos yonkis/hippys/vagos con mi dinero!! Que busquen un trabajo!!".

    Es digno de estudio el caso concreto de los pensionistas de derechas, ejemplo de cómo dispararse en el pie.

  2. Culto a la personalidad: No hay nada como seguir a un líder carismático superior a los demás ¿eh? Un gran macho alfa, que se ocupe de todo y nos quite ese esfuerzo de tener que pensar, porque todos sabemos que cuando todos pensamos igual todo va muchísimo mejor... ¿o no?
  3. La alternativa es una mierda: Ahí les doy toda la razón, la alternativa mayoritaria es una mierda liberal reformista. Y es una putada.
  4. Privilegios: Es genial tener privilegios sobre los demás, que te limpien la casa, que te lustren los zapatos, que te traigan el café... y todo con el temor reverencial de quien es, básicamente, alguien inferior a tí.

    Por supuesto, es importante que éstos privilegios se vean reflejados en tí, es muy cansado recordarle a todo el mundo quién manda, y qué mejor manera que vestir con ropa cara, ir bien afeitado, pronunciar unas eses bien líquidas y exigir que se dirijan a tí de usted, señoría, excelentísimo o magnífico.

    Todo esto es bastante difícil de mantener sin la colaboración de tus inferiores, y al ser un obrerete pelao, hay que empezar por abajo, así que habrá que empezar a chuparle los zapatos al Marqués, que ya llegará el momento en que otros te los chupen a tí... .... .... ¿o no?

  5. Religión: Es bastante difícil justificar una situación de superioridad frente a los demás convincentemente, de modo que la religión es un medio estupendo de hacerlo.
    Además, a ellos también les va el rollo de engañar al personal con tonterías para conseguir pasta/poder, así que hoy por tí, mañana por mí, por la gracia de dios y como dios manda.

    Imprescindible una población ignorante hasta el punto que se crea que los fósiles los puso ahí el diablo para confundirnos y dudar de la biblia.

    Por supuesto la religión es exclusiva, todas las demás religiones son supersticiones idiotas de gente ignorante, la mía es súper guay.

  6. La edad: "Ser comunista a los 20 años indica que tienes corazón… pero que seguir siéndolo después de los 40 indica que te falta cerebro." Mira, ya tengo excusa, vamos a dejarnos de chorradas idealistas de una vez, que ya somos mayorcitos. Vamos a forrarnos.
  7. Trabajo: "Mi compañero de trabajo es un vago, un gilipollas, me hace la vida imposible y no le echan porque le tienen que pagar un pastón. ¡¡¡Despido barato ya!!!". Y que se joda el mundo, claro que sí.

    Esta razón es claramente producto de la visión de túnel producida por una situación de estrés, provocada a su vez por un mal ambiente laboral. Ésto hace que el sujeto se olvide de lo divertido de encontrarse súbitamente en la calle a los 45 años sin derecho a paro.

    Por supuesto, esto es perfectamente canalizable por el empresario. Fomente el mal ambiente y todos gritarán "¡¡¡despido libre!!!" algún día.

  8. Frustración: Vaya mierda de vida. Cómo me gustaría que volviera Franco para darles por culo a todos. Y que se joda el mundo.
  9. Tradición: Ah, qué estupenda era aquella época de caballeros, princesas, príncipes y marquesas, que eran nobles y apuestos, elegantes y temerosos de dios, y todo el pueblo les adoraba..ahm...¿o no?
  10. Sexo: Bueno, esto está claro. La gente con pasta folla más y con tías más buenas, sin importar su aspecto físico. Lo veo todos los días en la tele, sino de qué iba Ronaldinho a montárselo así.

    Y lo jodido es que es cierto.

  11. Extranjeros: Esos inmigrantes que vienen aquí a operarse porque es gratis, qué asco, y encima huelen mal. Aunque las negras tienen un culo... vámonos de putas en mi pedazo de BMW! Tecnología alemana chaval!!
  12. Autoridad: Hay mucha gente que le pone la autoridad. Además, hace falta habilidad para ejercerla si tienes privilegios que mantener y no quieres parecer un nuevo rico advenedizo. "Vaya huevos tiene la Espe/Franco/Tejero" es un claro ejemplo de autorifilia.
  13. Nacionalismo: Mi pueblo es el mejor, y todos los demás son unos mierdas, y defenderé a mi dictador hasta la muerte. Porque es el mío. Y que se joda el mundo.
  14. Delincuencia: Es natural que un gobierno liberal de derechas recorte derechos a los trabajadores y privatice servicios públicos, por lo que es habitual encontrarse con parados de 50 años sin derecho a paro, seguridad social ni ninguna otra prestación, cuya única opción parece ser conseguir un par de cartones para dormir y robar a la gente que sí tiene pasta.

    El obrero de derechas no ve esta relación (o no le sale de los huevos verla), y lo único que ve son más indigentes durmiendo en su portal que le molestan al salir de su casa. La solución inmediata es clara: más policía y leyes más duras para quitarse a esta escoria de enmedio y que no me molesten, que así no hay forma de vender la casa en condiciones (joder, cómo está el barrio. Putos inmigrantes!).

  15. Que se joda el mundo: Al final, el hecho de defender un modelo social basado en el egoísmo, sin derecho a sanidad y educación gratuitas, prestaciones sociales como el subsidio por desempleo, derechos como trabajador, donde el que tiene pasta se paga lo suyo y al que no tiene que le den, es básicamente mala hostia. Un "que se joda el mundo" enorme, termonuclear, terrible...y si no estás forrado, masoquista.

Así que, queridos treintañeros que notáis la dulce llamada del neoliberalismo en vuestra sesera aburrida de pensar, por favor, no lo hagáis. Estáis a tiempo.

No seáis cabrones.